Uno de los ejes fundamentales de esta versión del Sistema de Administración
del Riesgo de Lavado de Activos y de la Financiación al Terrorismo – Sarlaft
es la utilización intensiva de las nuevas tecnologías en la vinculación de
consumidores y clientes al sistema financiero.
 Las entidades vigiladas podrán implementar nuevos mecanismos y
herramientas en los procedimientos para el conocimiento del cliente, así como
adelantar procesos de vinculación simplificada.
 Estos nuevos lineamientos se ajustan a los mejores estándares
internacionales y el plazo de adopción por parte de las entidades del sistema
financiero es de un año.

Bogotá, septiembre 02 de 2020.- Dentro de su propósito de mejorar continuamente los
sistemas de gestión de riesgos adaptándolos a los más altos estándares y prácticas
internacionales, la Superintendencia Financiera de Colombia – SFC – presentó hoy el Sarlaft
4.0.
Con la expedición de esta nueva versión del Sistema de Administración del Riesgo de
Lavado de Activos y de la Financiación al Terrorismo – Sarlaft, se reafirma el compromiso
para converger integralmente a las Recomendaciones del GAFI en concordancia con el
resultado del informe de evaluación mutua realizado por el Fondo Monetario Internacional.
Adicionalmente, con la expedición del Sarlaft 4.0 la Superfinanciera crea un espacio
propicio para avanzar aún más en temas de innovación y profundizar la inclusión financiera
a través de la promoción de mecanismos tecnológicos que facilitan la vinculación de nuevos
clientes mediante la utilización de canales digitales.
A través de la Circular Externa 027 de 2020 se establecen disposiciones que buscan
fortalecer la debida diligencia del beneficiario final, la aplicación de contramedidas en países
de mayor riesgo, el requerimiento de información en las transferencias internacionales y
nacionales, la debida diligencia en Personas Expuestas Políticamente (PEP) y la
supervisión en corresponsalía transnacional.

Conocimiento del cliente

El nuevo Sistema de Administración del Riesgo LA/FT establece los lineamientos para que
las entidades vigiladas determinen su procedimiento de conocimiento del cliente con un
enfoque basado en riesgos, definiendo la información que solicitarán al cliente en atención
al análisis cuidadoso y particular que realicen del mismo.
Así mismo, se promueve la adopción de herramientas tecnológicas para adelantar
vinculación de clientes a través de canales digitales y se elimina la obligatoriedad de
diligenciar el formulario de vinculación.
Las entidades vigiladas por la SFC deberán obtener la información básica, socioeconómica,
financiera y transaccional del potencial cliente conforme a su perfil de riesgo pero, como
mínimo, deben tener los datos relacionados con la actividad económica; las características,
montos y procedencia de sus ingresos y egresos; el domicilio y, para las personas jurídicas,
los datos de identificación del representante legal y los miembros de junta directiva u órgano
que haga sus veces.
Dentro de las fuentes alternativas de información contempladas en el Sarlaft 4.0 están las
bases de datos públicas, las de prestadores de servicios ciudadanos digitales y las bases
de datos propias y/o externas. Adicionalmente, se permite el intercambio de información
entre las entidades que conforman un mismo conglomerado financiero.
Por otro lado, con la Circular Externa 027 de 2020 se adoptan las mejores prácticas
reconocidas en la Guía de Identidad Digital del GAFI, para lo cual las entidades vigiladas
deberán contar con políticas y procedimientos que les permitan identificar, verificar y
confirmar la identidad del potencial cliente al momento de su vinculación en ambientes
presenciales y no presenciales.
Para tal fin, pueden utilizar los certificados de firma digital, biometría, mecanismos fuertes
de autenticación e incluso la información disponible en los bancos de datos administrados
por operadores de información.
Con relación a los nuevos productos del sistema financiero, el Sarlaft 4.0 amplía la oferta
de una manera integral mediante la vinculación simplificada, en la que el proceso de
identificación se fundamenta en la validación de los datos contenidos en el documento de
identidad del cliente.

Dentro de estos productos se encuentran los seguros cuyo valor asegurado sea menor o
igual a 135 SMMLV y el pago máximo anual de la prima es igual o inferior a seis salarios
mínimos mensuales legales vigentes, también están las operaciones de intermediación de
bajo monto en valores, los aportes al servicio social complementario de Beneficios
Económicos Periódicos (BEPS), los depósitos de bajo monto, los aportes de bajo monto en
fondos de pensiones de jubilación e invalidez voluntarios y la adquisición de participaciones
de bajo monto en Fondos de Inversión Colectiva – FIC.